LA EMIGRACION DEL PROFETA MUHAMMAD

´EL GRAN JURAMENTO DE FIDELIDAD´,

El Segundo Tratado de ´Aqabah, pasos previos a la emigración

1. El Juramento

2. La importancia del Juramento

3. Tomando el Juramento de Fidelidad

4. Los doce representantes

5. Un demonio que denunció el encuentro

6. Los Ansar se preparan para combatir a Quraish

7. Quraish argumentando con los jefes de Iazrib

8. Los Quraish se convencen de la existencia del Juramento

9. La Vanguardia de la Emigración

10. El Parlamento de Quraish

El año decimotercero de la Profecía, en junio del 622, durante la temporada de la Peregrinación, más de setenta islamizados provenientes de Medinah llegaron a La Meca para cumplir con los rituales de la Peregrinación. La reiterada pregunta que se hacían era: ¿No es hora de proteger a Muhammad en vez de dejarlo abandonado y desamparado en La Meca?

Al poco tiempo de llegar se reunieron con el Profeta acordaron verlo secretamente por la noche durante mediados los días 11, 12 y 13 de Dhul Hiÿÿah en el altozano de Al-´Aqabah.

Uno de los líderes de los habitantes de Medinah, Ka´b ibn Malik Al-Ansari, nos cuenta sobre este acontecimiento histórico que cambió el curso del enfrentamiento entre el Islam y el paganismo:

´´Partimos para realizar la Peregrinación y reunirnos con el Mensajero de Allah Llegó la noche de nuestro planeado encuentro con el Profeta nos acompañó a La Meca ´Abdullah ibn Amr ibn Haram, uno de los más honorables y respetados de nuestra gente. Le dijimos: ¡Oh Abu Yabir! Ciertamente eres uno de los más respetados y honorables de nuestros nobles. No queremos que seas combustible del infierno el día de mañana´´ Luego lo invitaron para que abrazara el Islam y le comentamos sobre la reunión que tendríamos con el Mensajero de Allah en Al-´Aqabah. Aceptó el Islam y presenció la reunión de Al-´Aqabah y fue nuestro principal representante´´

Ka´b dijo: ´´Esa noche dormimos en nuestras tiendas. Cuando pasó un tercio de la noche, salimos cuidadosamente para juntarnos en una cercana colina. Éramos setenta y tres hombres y dos mujeres Nusaibah bint Ka´b -Umm ´Amir- perteneciente a Bani Mazim ibn Naÿÿar y Asmá bint Amr -Umm Muni´ de Bani Salamah. Nos reunimos en la colina esperando al Mensajero de Allah que llegó acompañado de su tío Al-´Abbas ibn ´Abdul-Muttalib que en esa época profesaba aún la religión pagana de su pueblo.

A pesar de eso quería presenciar los asuntos de su sobrino y fue el primero en hablar: ´´¡Oh pueblo de Jazraÿ! todos vosotros sabéis la posición que tiene Muhammad entre nosotros. Lo hemos protegido de nuestro pueblo tanto como hemos podido. Es respetado y honorable entre los suyos. Se negó a unirse a cualquier tribu excepto a la de vosotros. Entonces, si pensáis que podéis cumplir con vuestro compromiso al invitarlo a vuestra ciudad y si lo podéis defender de sus enemigos, asumid con fidelidad esta responsabilidad que habéis tomado. Pero si lo vais a abandonar y a traicionar luego de llevarlo con vosotros es mejor que lo dejéis aquí, ya que es respetado y defendido en su propio lugar´´

Ka´b respondió: ´Hemos escuchado tus palabras, y ahora Mensajero de Allah - te corresponde a ti hablar y pedirnos cualquier juramento de compromiso con respecto a tu Señor y a ti mismo. (Ibn Hisham 1/440-442)

Definitivamente fue una demostración de total determinación, coraje y profunda fe, al comprometerse a cargar con la importante responsabilidad y ser conscientes de las serias consecuencias que esto implicaría. El Mensajero de Allah entonces les enumeró las responsabilidades que deberían asumir.

1. o El Juramento

El Imam Ahmad citó que Yabir dijo: ´´Dijimos: ¡Oh Mensajero de Allah! ¿Qué debemos jurar? El Profeta respondió:

1.-- Escuchar y obedecer en los momentos difíciles y fáciles.

2.-- Dar tanto en la prosperidad como en la adversidad.

3.-- Prescribir el bien y prohibir el mal.

4.-- No temer la censura de nadie, en la causa de Allah subhana wa ta´ala.

5.-- Socorredme cuando os lo pida, y protegedme de todo lo que vosotros protegéis a vuestras esposas e hijos. Luego el Paraíso estará reservado para vosotros (Registrado por el Imam Ahmad con una buena cadena de narradores 3/322; Al-Baihaqi en Sunan Al-Kubra 9/9; Al Hakim e ibn Hisham lo consideraron auténtico. Ver Ibn Hisham 1/454)

En otra versión registrada por ibn Ishâq, Ka´b dijo:

´´El Profeta recitó algunas aleyas del Corán, llamó a la gente a creer en Allah, los exhortó para que se unieran a las filas del Islam y concluyó diciendo:

´´Os pido que me protejáis de todo aquello que protegéis a vuestras esposas e hijos´´

Al-Bara´ ibn Ma´rur tomó su mano y dijo: ´´¡Por supuesto, juramos por Allah subhana wa ta´ala, Quien te Ha enviado como Profeta con la Verdad, que te protegeremos de todo aquello que protegemos a nuestras familias! Ten confianza en nosotros, Mensajero de Allah. Juro por Allah, que somos valientes combatientes y expertos en la guerra, es algo que heredamos de nuestros ancestros´´

Luego ´Abdul Haizam At-Taihan interrumpió diciendo: ´´¡Mensajero de Allah! Entre nosotros y la gente del libro existen convenios que interrumpiremos. Si Allah te da la victoria esperamos que no nos abandones y vuelvas a unirte a las filas de tu gente (Quraish)´´

El Profeta sonrió y dijo:

´´No, nunca será así; vuestra sangre será mi sangre. En vida y en muerte estaré con vosotros y vosotros conmigo. Combatiré a quienes vosotros combatáis y haré la paz con quien vosotros la hagáis´´ (Ibn Hisham 1/442)

2. o La importancia del Juramento

Después de tratar los puntos correspondientes al compromiso, todos los presentes estuvieron de acuerdo, pero dos hombres pertenecientes a la primera generación de islamizados en el decimoprimero y decimosegundo año, advirtieron a los demás de la seriedad del paso que iban a dar, para que se comprometieran totalmente conscientes de lo que esto significaba y para que se prepararan para el sacrificio que esto implicaría.

Ibn Ishâq dijo: ´Cuando se reunieron para el Juramento de fidelidad, Al-´Abbas ibn Ubadah ibn Nadlah, dijo: ¿Sabéis vosotros lo que significa el compromiso que estáis adquiriendo y asumiendo con este hombre? De hecho, implica que combatiréis contra todos. Si teméis por vuestros bienes y por la vida de vuestros nobles, entonces dejadlo ahora, debido a que si lo hacéis después de haberos comprometido, será perjudicial para vosotros en esta vida y en la otra. Pero si pensáis que podéis asumir el compromiso al cual fuisteis llamados a costa de poder perder vidas y bienes, entonces asumid esta pesada responsabilidad y os Juro por Allah que obtendréis el bienestar en esta vida y en la otra´

Respondieron: ´Hemos considerado la posibilidad de perder bienes y las vidas de nuestros nobles, aún así, juramos fidelidad. ¿Pero cuál es nuestra recompensa si cumplimos son todos los puntos del compromiso?

El Profeta respondió:

´´El Paraíso está reservado para vosotros´´

Dijeron: ´Extiende tu mano´

Luego extendió su mano y le juraron fidelidad. (Ibn Hisham 1/446)

En la narración de Yabir, encontramos: ´´Cuando comenzamos a jurarle fidelidad, As´ad ibn Zurarah tomó su mano y dijo: ´¡Tomadlo con calma gente de Medinah! No hemos recorrido esta larga distancia excepto por nuestra profunda fe y creencia en que Muhammad es el Mensajero de Allah. Sabemos que seguirlo implica apartarnos del resto, poniendo en peligro nuestras vidas. De seguir con esto, aferraos al compromiso y vuestra recompensa está en las manos de Allah subhana wa ta´ala, pero si teméis no poder cumplir, os recomiendo dejarlo ahora mismo, y así estaréis más disculpados ante Allah subhana wa ta´ala. (Masnud Ahmad 3/322; Al-Baihaqi en Sunan Al-Kubra 9/9)

3. o Tomando el Juramento de Fidelidad

Después de aprobar los puntos incluidos en el Juramento, explicándolos y enfatizándolos, el Juramento fue realizado dándole la mano al Profeta Yabir dijo después de mencionar lo que dijo As´ad ibn Zurarah: ´Dijeron: ¡Oh As´ad! ¡Extiende tu mano por nosotros, por Allah! Nunca romperemos ni traicionaremos este compromiso´´

Fue As´ad el garante en este asunto, y junto a Mus´ab ibn Umair fue la primera persona que invitó a este juramento y el primero en tomarlo. Ibn Ishaq dijo: ´Banu An-Naÿÿar afirmó que Abu Umamah As´ad ibn Zurarah fue el primero en extender su mano´

Después de esto todos empezaron a jurarle fidelidad al Profeta Yabir dijo: ´Entonces uno por uno se fueron parando frente a él para jurarle fidelidad y por esto se nos prometió el Paraíso. (Musnad Ahmad 3/322)

4. o Los doce representantes

El Profeta le pidió al grupo que eligieran doce personas para representar a su gente, y fueran responsables con respecto a los puntos del compromiso.

Dijo :

´´Dejad que doce hombres sean los representantes de entre vosotros para que sean los responsables de vuestra gente´´

Los representantes fueron nueve de la tribu Al-Jazraÿ:

As´ad ibn Zurarah ibn Ades, Sa´d ibn ar-Rabi ibn Amr, Abdullah ibn Rawahab ibn Za´labah, Rafi´ ibn Malik ibn Al-Aÿlan, Al Bara ibn Ma´rur ibn Sajr, Abdullah ibn Amr ibn Haram, Ubadah ibn As-Samit ibn Qais, Sa´d ibn Ubadah ibn Dulaim y Al-Mundhir ibn Amr ibn Junais. Los tres restantes pertenecían a la tribu de Aus: Usaid ibn Hudair ibn Sammák, Sa´d ibn Jaizamah ibn Al-Hariz y Rifa´a ibn Abdul Mundhir ibn Zubair.

Luego de que los eligieron, el Profeta tomó otro juramento a estos doce representantes de que serían los responsables.

Luego les dijo :

´´Sois responsables de los asuntos de vuestra gente, una responsabilidad como la de los discípulos de Jesús, hijo de Mariam y yo soy el responsable sobre mi gente -queriendo decir los musulmanes-´´

Todos Asintieron.

5. o Un demonio que denuncia el encuentro

Cuando el juramento finalizó, un demonio los denunció a Quraish, que se paró en lo alto y gritó para que todos pudieran oírlo: ´¡Oh gente! Muhammad y sus secuaces están conspirando contra vosotros para combatiros´´

El Mensajero de Allah dijo: Este es Azab (el yinn) de Al-´Aqabah. ¡Enemigo de Allah! Te estamos dejando en este mismo momento´´ Luego les ordenó retirarse a sus tiendas. (Ibn Hisham 1/447)

6. o Los Ansar* se preparan para combatir a Quraish

Habiendo escuchado las palabras de este demonio, Al-´Abbas ibn Nadlah dijo: ´Por Allah, Aquel que te envió con la Verdad, somos lo suficientemente poderosos para someter con nuestras espadas a la gente de Minah (Quraish) mañana mismo si así lo deseas.

El Profeta dijo: ´´No hemos sido ordenados seguir ese curso. Ahora regresad a vuestras tiendas´´

Así lo hicieron. (Ibn Hisham 1/448)

* Nombre dado a los habitantes de Medinah por haber socorrido al Profeta -salla Allah aleihi wa salam-

7. o Quraish argumentando con los jefes de Iazrib

Tan pronto como Quraish se enteró de este tratado, una especie de tumulto provocador se expandió en todas direcciones. Se dieron cuenta que un acuerdo de esta magnitud produciría terribles consecuencias, impactando en sus vidas y bienes. Al día siguiente, una numerosa delegación compuesta por los jefes de La Meca fue a las tiendas de los Medinenses a protestar severamente contra el tratado. Le dijeron a los Medinenses: ´Oh pueblo de Jazraÿ, nos hemos enterado de que habéis venido para comprometeros con ese hombre (Muhammad ) y a resguardarlo fuera de La Meca. Por Allah, no queremos ninguna confrontación entre vosotros y nosotros´ (ibid)

Los politeístas de Medinah no sabiendo nada del asunto, empezaron a jurar por Allah y a desmentir el relato. Abdullah ibn Ubai ibn Salul, un politeísta medinense, los refutó diciendo que el acuerdo era nulo, clamando que su pueblo nunca iniciaría algo a no ser que él lo autorizara.

Los Medinenses musulmanes, sin embargo, permanecieron callados, ni lo confirmaron ni lo negaron. Los jefes de Quraish parecían convencidos por las razones expuestas por los politeístas y volvieron a sus casas decepcionados.

8. o Los Quraishíes se convencen de la existencia del Juramento

A pesar de haber escuchado que el acuerdo fue desmentido, los Quraishíes no estaban del todo convencidos, por lo que iniciaron una investigación hasta que no tuvieron duda de la concreción del pacto, pero esto ocurrió después de que los peregrinos abandonaran La Meca. Enfurecidos salieron a perseguirlos capturando solo a Sa´d ibn ´Ubadah, al que sometieron a terribles torturas, pero fue rescatado por Al-Mut´im ibn ´Adi y Hâriz ibn Harb ibn Umaiah, quienes tenían relaciones comerciales con él (Zad Al-Ma´ad 2/51,52 y Ibn Hisham 1/448-450)

Esta es la historia del segundo juramento de fidelidad en ´Aqabah. Más tarde conocido como ´El Gran Juramento de Fidelidad´. Realizado en ´Aqabah en términos cordiales en un clima de amor, fraternidad y mutuo apoyo entre los creyentes de Medinah y los débiles y oprimidos musulmanes de La Meca. Este nuevo espíritu de afecto, armonía y cooperación, nunca debe ser entendido como un sentimiento caprichoso, sino que por el contrario, deriva de un completo y profundo establecimiento de la fe en Allah subhana wa ta´ala, Su Mensajero y Su Libro. Una fe establecida en las almas, fuertes ante las injusticias, inmunes a las agresiones hacia ellos. Una fe establecida en sus almas, esta clase de fe fue el motivo por el cual los musulmanes registraron en los anales de la historia un precedente insuperable.

9. o La Vanguardia de la Emigración

Después de la confirmación del segundo Juramento de ´Aqabah y del establecimiento de un pequeño Estado Musulmán en un gran desierto inmerso en la incredulidad y la ignorancia, el Profeta autorizó a los musulmanes a emigrar a Medinah, cuna del naciente Estado Islámico.

La emigración hacia Medinah, en términos personales, no fue más que el abandono de los bienes materiales, a cambio de que sus vidas estuvieran a salvo. El que emigraba estaba expuesto a que le roben o maten al comienzo o al final de su partida. El futuro era aun oscuro, impregnado de impredecibles contrariedades.

Teniendo todo esto en cuanta, los musulmanes empezaron a emigrar, mientras los politeístas se esforzaban por impedirlo y en prohibirlo, sabiendo de antemano que esto implicaba el peligro de que se desintegrara y destruyera toda su sociedad.

1.-- El primero en emigrar fue Abu Salamah, un año antes del Gran Juramento de ´Aqabah, acorde a la opinión de Ibn Ishâq. Cuando decidió abandonar La Meca, sus parientes, en un desesperado intento de obstaculizar su partida, detuvieron a su esposa, secuestraron a su hijo y le hirieron a él en una mano. Umm Salamah, después de la partida de su marido y de la pérdida de su hijo pasó un año lamentándose. Un pariente se compadeció de ella y pidió que liberen a su hijo y que la dejasen unirse a su marido. Entonces viajó recorriendo 500 kilómetros hasta Medinah. En un lugar llamado At-Tan´im, ´Uzman ibn Talhah le ofreció una montura para facilitarle el viaje a Medinah. Ella junto a su hijo, encontraron a Abu Salamah en Qubá, un suburbio de Medinah. (Ibn Hisham 1/468-470)

2.-- Otro caso de injusticia y crueldad de los paganos fue lo que hicieron a Suhaib ibn Sinan Ar-Rumi. Cuando expresó su deseo de emigrar, causó una gran conmoción entre los politeístas. Empezaron a insultarlo y a decirle que había llegado pobre a La Meca y esta ciudad había sido generosa y gracias a ellos se había enriquecido. Le prohibieron partir. Teniendo en cuenta todo lo que le habían dicho sobre sus bienes, Suhaib ofreció dejarles todas sus riquezas a cambio de que lo dejaran emigrar. Los paganos aceptaron que se marchara en esa condición. Cuando el Profeta se enteró de lo ocurrido dijo: ´´Suhaib ha ganado, Suhaib ha ganado´ (Ibn Hisham 1/477)

3.-- También conocemos la historia de ´Umar Ibn Al-Jattab , ´Aiiash ibn Abi Rabi´a y Hisham Ibn Al-´Asi, quienes acordaron juntarse una mañana en un determinado lugar para de ahí partir hacia Medinah; Omar y ´Aiiash pudieron hacerlo pero Hisham fue detenido por los Quraishíes. Al poco tiempo Abu Yahl y su hermano Al-Hariz fueron a Medinah para visitar a su hermano ´Aiiash. Trataron de conmoverlo usando la relación con su madre que los unía. Le juraron que su madre había jurado no peinarse y exponerse al sol hasta que regresara. ´Aiiash se apiadó de su madre, pero Omar se dio cuenta del ardid y le advirtió: ´´Tu madre se peinará si los piojos aparecen en su cabeza y se protegerá del sol de La Meca si este está muy fuerte´´. Estas palabras no le impidieron a ´Aiiash regresar para ver a su madre, entonces Omar le entregó su camello más veloz y le recomendó estar atento a cualquier actitud sospechosa de parte de ellos (Abu Yahl y Al-Hariz).Partieron los tres hacia La Meca y cuando recorrieron un tramo de la distancia, Abu Yahl se quejó de su camello y le pidió a ´Aiiash que le permitiera montar atrás con él. Cuando se arrodilló el camello a la altura del suelo, los dos politeístas agarraron a ´Aiiash, lo ataron y así lo llevaron a La Meca. (Ibn Hisham 1/474-476; Sahih Al-Bujari 1/558). [Hisham y ´Aiiash fueron detenidos por los incrédulos hasta que el Profeta emigró y dijo un día: ´´¿Quién librará a ´Aiiash y a Hisham por mi?´´ . Al-Ualid se ofreció y secretamente partió a La Meca. Encontró a una mujer que llevaba comida a los cautivos y la siguió para conocer donde estaban encerrados. Estaban en edificaciones sin techo. Entonces de noche escaló las paredes y rompió las cadenas y los llevó hasta Medinah. (ver Ibn Hisham 473-476).

Estos son solo tres relatos que demuestran la reacción de los Quraishíes con respecto a aquellos que querían emigrar. Sin embargo, los creyentes se las ingeniaron para poder salir en sucesivos grupos tan rápidamente que a los dos meses del Segundo Juramento de ´Aqabah, un cuarto de La Meca estaba vacía. Todos los musulmanes habían emigrado a la nueva morada excepto Abu Bakr , ´Ali y el Profeta y los desafortunados detenidos. El Profeta junto con Abu Bakr y ´Ali hicieron todos los preparativos necesarios para emigrar pero esperaban la orden de Su Señor. (Zad Al-Ma´ad 2/52)

Al-Bujari reportó con la autoridad de ´Aishah que el Mensajero de Allah dijo a los musulmanes: ´´Se me ha mostrado en un sueño el lugar de emigración, una tierra con palmeras de dátiles entre dos montañas´´

Emigraron hacia Medinah y la mayoría que se encontraban en Abisinia (Etiopia) también partieron hacia Medinah.

Cuando Abu Bakr se preparó para ir a Medinah el Mensajero de Allah le dijo: ´´Espera porque esperaré hasta que se me permita emigrar´´, Abu Bakr le preguntó: ¿Tú te quedarás esperando?. Le respondió: Sí. Entonces Abu Bakr no emigró para esperar al Mensajero de Allah y acompañarlo. Preparó dos camellas durante cuatro meses alimentándolas con hojas del árbol de Samur´´ (Sahih Al-Bujari 3905).

10. o El Parlamento de Quraish

Los politeístas estaban sorprendidos por el cuidadoso plan y veloz movimiento de los musulmanes hacia su nueva morada en Medinah. Estaban preocupados y temían por su situación económica. Se dieron cuenta de la influencia y la fuerza de Muhammad en el Mensaje y de la determinación, decencia y sacrificio de los musulmanes hacia la causa del Islam y de que siempre estaban dispuestos a sacrificar todo por la causa del Mensajero de Allah . Las tribus de Al-Aus y Al-Jazraÿ, los que prometieron hospedar a los musulmanes de La Meca, eran conocidas en toda Arabia por su coraje y habilidad en la guerra; también eran conocidos por su gran inteligencia y sensatos en tiempos de paz. Se oponían al rencor y a la hostilidad debido a que habían pasado dolorosos días a causa de las guerras entre tribus. Medinah, misma, el futuro cuartel del naciente Estado Islámico gozaba de una excelente ubicación estratégica. Interferiría en las rutas mercantiles que conducían a La Meca, cuyas relaciones comerciales entre ambas ciudades significaba alrededor de un cuarto de millón de dinares de oro por año. La seguridad de las caravanas era muy importante para la prosperidad de la vida económica. Todos estos factores hicieron sentir a los politeístas que estaban ante un gran dilema. Sin embargo empezaron a buscar el plan más efectivo para evitar el inminente peligro. Acordaron una reunión para el 26 de Safar del año 14 de la Profecía, correspondiente al 12 de septiembre del 622 d.C. (Para detalles ver Rahmat-al-lil´alamin 1/95-102) o sea dos meses y medio después del Gran Juramento de ´Aqabah. En ese día, El parlamento de la Meca tuvo una importante reunión con un solo punto en la agenda: cómo acabar, mediante métodos efectivos, con el delicado problema. Delegados representantes de todas las tribus Quraishíes asistieron a la reunión, los más destacados eran:

Abu Yahl ibn Hisham, de Bani Majzûm; Yubair ibn Mut´im, Tuaima ibn Adi y Al-Hariz ibn Amir representando a Bani Naufal ibn Abd Manâf; los dos hijos de Rabi´a: Shaibah y Utbah además de Abu Sufian ibn Harb de Bani Abd Shams ibn Abd Manaf; An-Nadr ibn Al-Hariz de Bani Abd Ad-Dar; Abdul Bujtari ibn Hisham, Zama´a ibn Al-Asuad y Hakim ibn Hizâm representando a Bani Asad ibn Abd Al-Uzza; los dos hijos de Al-Haÿÿaÿ: Nabih y Munbih de Bani Sahm; Umaiah ibn Jalaf de Bani Yumah.

Camino al parlamento (la casa de An-Nadua) Iblis (el demonio) tomó la forma de un venerable anciano, se paró en la entrada interrumpiendo la charla y se presentó como un hombre de Naÿd que quería participar de la reunión y escuchar el debate.

Hubo un extenso debate donde se expusieron diferentes opiniones acerca de lo que harían con el Profeta . La expulsión de La Meca fue propuesta y discutida, pero finalmente desechada porque temían que las dulces y profundas palabras del Profeta ejercieran influencia sobre los demás y fueran atacados por ellos en su propia ciudad (La Meca) Encerrarlo de por vida también se propuso pero fue descartado por temor a que los musulmanes aumentara en número y fuese liberado por ellos a la fuerza. A estas alturas, Abu Yahl ibn Hisham sugirió asesinarlo. Pero que lo matara solo una persona no les parecía conveniente ya que quedaría expuesto él y su familia a la venganza. Esta dificultad fue resuelta por Abu Yahl mismo, quien sugirió que un grupo de jóvenes, uno de cada tribu, debería simultáneamente participar en el asesinato de Muhammad con sus espadas, para que la responsabilidad y la indemnización fuera compartida entre todos ellos, y su gente llegaría a una solución razonable. Esta malvada propuesta fue aceptada por todos, y los representantes volvieron a sus hogares con total convicción de implementar inmediatamente el plan. (Ibn Hisham 1/480-482).

Cuando Muhammad tenía doce años su tío lo llevo en un viaje comercial a Damasco. Cuando la caravana llego a Busra, hicieron un alto para descansar y comer. Un ermitaño que vivía solo en el lugar se les acerco y los invito a cenar. Durante la cena les dijo que veía un halo alrededor del joven y que este era el signo del Profeta que debe aparecer en el país de los árabes.

LA EMIGRACIÓN DEL PROFETA MUHAMMAD

Indice

1. o Vigilando la casa del Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam)

2. o El Mensajero (salla Allah aleihi wa salam) escapa de su casa

3. o Dentro de la Cueva

4. o El camino hacia Medinah

5. o Qubá

6. o Entrando a Medinah

Cuando la decisión de matar al Profeta fue resuelta por los Quraishíes, el ángel Yibril fue enviado a Muhammad para informarle del plan de Quraish y le comunicó el permiso proveniente de Su Señor subhana wa ta´ala para abandonar La Meca.

Dijo ´Aishah : ´´Estábamos sentados en la casa de Abu Bakr al mediodía, cuando alguien le dijo a Abu Bakr: ´Aquí viene el Mensajero de Allah con su cara cubierta durante una hora en la que nunca antes vino´´ Abu Bakr dijo: ´¡Que mi padre y mi madre sirvan de rescate por él! por Allah que no viene en este horario sino por algo importante. El Mensajero de Allah pidió permiso para entrar. Cuando le permitieron entrar dijo a Abu Bakr: ´´Dile a todos que abandonen la habitación´´ . ´¡Sólo tu gente está presente, que mi padre y mi madre sirvan para tu rescate Mensajero de Allah!´ Dijo Abu Bakr. El Profeta dijo: ´´Se me ha permitido emigrar´´, Abu Bakr dijo: ¿Te puedo acompañar Oh Mensajero de Allah?. Le respondió: Sí. (Sahih Al-Bujari 1/533)

Después de terminar con los planes de la emigración el Mensajero de Allah retornó a su casa esperando la noche.

1. o Vigilando la casa del Mensajero de Allah -salla Allah aleihi wa salam-

Para llevar a cabo el malvado plan, los jefes de La Meca habían elegido a once hombres: Abu Yahl ibn Hisham, Hakam ibn Abil Al-As, Uqbah ibn Abi Mu´ait, An-Nadr ibn Hariz, Umaiah ibn Jalaf, Zama´a ibn Al-Asuad, Tu´aima ibn Adi, Abu Lahab, Ubai ibn Jalaf, Nabih ibn Al-Haÿÿaÿ y su hermano Munbih. (Zad Al-Ma´ad 2/52) Todos estaban alerta. Cuando anocheció rodearon de asesinos la casa del Profeta . Estuvieron vigilándola toda la noche, esperando que saliera el Mensajero para asesinarlo por la mañana, espiando con frecuencia por un agujero de la puerta para estar seguros de que se encontraba en su cama. Abu Yahl, el gran enemigo del Islam, solía caminar con arrogancia ridiculizando las palabras de Muhammad diciéndole a la gente que lo rodeaba: ´Muhammad dice que si lo seguimos, nos hará gobernar sobre los árabes y los no árabes y en la otra vida seremos recompensados con jardines similares a los que hay en el Jordán, de lo contrario, nos matará y después de morir nos quemaremos en el fuego del infierno. (Ibn Hisham 1/482-483) Estaba muy seguro del éxito de su malvado plan. Pero Allah subhana wa ta´ala es el Más Poderoso, en Cuyas manos está la soberanía de los cielos y de la tierra, hace lo que desea; a quien Él subhana wa ta´ala brinda ayuda, nadie puede vencerlo. Hizo lo que más tarde dijo a Su Profeta .

´´Y cuando los que se niegan a creer urdieron contra ti para capturarte, matarte o expulsarte. Ellos maquinaron y Allah también maquinó, pero Allah es el mejor de los que maquinan´´ ( 8: 30)

2. o El Mensajero -salla Allah aleihi wa salam- escapa de su casa

En ese momento crítico los planes de Quraish fallaron. Mientras acechaban su casa, el Profeta y ´Ali estaban dentro de la misma. El Profeta le dijo a ´Ali que duerma en su cama, que se cubra con su manto verde y le aseguró la total protección de Allah subhana wa ta´ala y le dijo que no temiera nada. El Profeta después salió de la habitación y tomó un puñado de tierra que arrojó hacia los criminales recitando la aleya del Sagrado Corán:

´´Hemos puesto una barrera por delante de ellos y otra por detrás y les hemos velado para que no puedan ver´´ (36: 9)

Después procedió directamente a la casa de Abu Bakr quien inmediatamente lo acompañó rumbo hacia el sur, escalando lo alto de la montaña Zaur, decidiendo refugiarse en una cueva (Ibn Hisham 1/483; Zad Al-Ma´ad 2/52)

Mientras los asesinos que rodeaban la casa esperaban el momento adecuado para matar al Profeta fueron informados de que se había marchado. Cuando miraron dentro de la casa, vieron a ´Ali durmiendo y cuando se despertó le preguntaron dónde estaba el Profeta pero les contestó que no sabía (ibn Hisham 1/483) Todo esto creó una gran conmoción en toda la ciudad.

El Profeta abandonó su hogar durante la noche del 27 de Safar, en el decimocuarto año de la Profecía, equivalente al 12 ó 13 de septiembre del 622 d.C. (Rahmat-al-lil´alamin 1/95) Fue a la casa de su amigo, mayor confidente y colaborador Abu Bakr y se marcharon apresuradamente antes del amanecer.

Sabiendo que Quraish movilizaría todos sus recursos para encontrarlo, decidió una estrategia inteligente y en vez de tomar la ruta norte hacia Medinah como esperarían los incrédulos, tomó una ruta hacia el sur de La Meca que se dirige al Yemen. Recorrió cinco millas hasta llegar a una rocosa montaña llamada Zaur.

3. o Dentro de la Cueva

Abu Bakr ingresó primero para examinarla y ver que era segura, tapó todos los agujeros con pedazos de tela de su vestimenta, la limpió y luego le dijo al Profeta que entrara. El Profeta así lo hizo, reposó su cabeza sobre las piernas de Abu Bakr y se durmió. De repente un insecto venenoso picó el pie de Abu Bakr. Le dolía tanto que sus lágrimas fluyeron y cayeron en la cara del Profeta que se despertó y puso algo de su saliva en el pie de Abu Bakr y así calmó su dolor (Esto fue transmitido por Ruzain de ´Umar ibn Al-Jattab 2/556)

Pasaron tres noches en esa cueva, viernes, sábado y domingo (Consultar Fath Al-Bari 7/336)

´Abdullah, el hijo de Abu Bakr los visitaba cuando oscurecía, pasaba la noche ahí informándoles lo que pasaba en La Meca y luego se marchaba por la mañana temprano para mezclarse entre los habitantes de la ciudad como era su costumbre, evitando de esta forma que sospecharan de sus actividades clandestinas nocturnas. ´Amir ibn Fuhairah, cuidaba el rebaño de su patrón, Abu Bakr y se escabullía sin ser visto todas las noches con algunas cabras para suministrarles leche (Sahih Al Bujari 1/153; ibn Hisham 1/486)

Los Quraishíes estaban muy irritados y enojados al enterarse de la fuga de los dos Compañeros. Llevaron a ´Ali -radia Allah anhu- hacia Al-Ka´bah, lo golpearon brutalmente y lo retuvieron una hora tratando desesperadamente de que les divulgue el paradero de los dos fugitivos, pero no obtuvieron ninguna respuesta de su parte. Luego fueron a ver a Asma´, la hija de Abu Bakr pero tampoco les informó de nada. Abu Yahl la abofeteó tan fuerte que le rompió uno de sus aros. (Ibn Hisham 1/487)

Los notables de La Meca convocaron una reunión de emergencia para determinar las futuras acciones a seguir y debatir todas las alternativas que ayudasen a encontrar a los dos hombres. Decidieron bloquear todas las rutas que salen de La Meca y pusieron guardianes fuertemente armados en lugares y accesos potenciales. Ofreciendo una recompensa a quien los atrape de cien camellos por cada fugitivo (Sahih Al-Bujari 1/554) Caballería, infantería y exploradores del desierto emprendieron la búsqueda. En una ocasión llegaron hasta la entrada de la cueva donde estaban el Profeta y Abu Bakr escondidos, pero Allah impidió que fueran vistos. Al-Bujari citó a Anas ibn Malik narrando de boca de Abu Bakr: ´´Dije: ¡Oh Profeta de Allah! si alguno de ellos se agacha nos verá´´ El Profeta me respondió: ´´¡Silencio Abu Bakr! ¿Qué opinas de dos cuando hay un tercero que es Allah? (Sahih Al-Bujari 1/516-558) Abu Bakr no temía por él mismo, le preocupaba el Mensajero de Allah decía: ´´Si me matan a mi, soy sólo un hombre. Pero si te matan a ti, acabarían con toda la Nación´´ Entonces el Mensajero de Allah le dijo: ´´No te apenes, ciertamente que Allah está con nosotros´´ (Sahih Al-Bujari 1/516-558)

´´Si le negáis auxilio, Alláh sí que le auxilió cuando, expulsado por los infieles, con un solo compañero, le decía a éste estando los dos en la cueva: «¡No estés triste! ¡Alláh está con nosotros!» Alláh hizo descender sobre él Su sakina y le reforzó con legiones invisibles a vuestros ojos. Alláh puso Su Palabra por encima de la palabra de los infieles.. Alláh es poderoso, sabio´´ . (9: 40)

4. o El camino hacia Medinah

Durante tres días Muhammad y Abu Bakr se ocultaron en la cueva mientras Quraish continuaba su ferviente esfuerzo por encontrarlos.

Alguien llamó a ´Abdullah ibn Uraqut, quien todavía no había abrazado el Islam, pero Abu Bakr confiaba en él, y se le contrató como guía, alcanzándolos en la cueva después de tres noches con dos camellos según el plan de Abu Bakr . Ambos nobles ´fugitivos´ quedaron complacidos cuando les informó que la búsqueda había disminuido. La oportunidad para partir había llegado. Abu Bakr le ofreció al Profeta una montura para el viaje, pero sólo la aceptó con la condición de pagarle su precio. Llevaron con ellos la comida que les había preparado ´Asma, la hija de Abu Bakr habiendo ella cortado su cinto en dos partes para envolver las viandas, de esta anécdota surge su sobre nombre de: ´Asma la de los dos cintos´ (Sahih Al-Bujari 1/533; Ibn Hisham 1/486)

El Profeta Abu Bakr y ´Amir ibn Fuhairah partieron, junto a su guía ´Abdullah ibn Uraiqut, que los llevó por caminos dificultosos cercanos a la ruta costera. Esto ocurrió en Rabi´ Al-Auual, el primer año de la Hégira, equivalente a septiembre 16 del año 622 d.C. La pequeña caravana viajó atravesando muchos pueblos en su camino a Qubá (Ibn Hisham 1/491-492) Enumeraremos algunos hechos relevantes que ocurrieron durante la emigración:

1.-- Al-Bujari registró que Abu Bakr As-Saddîq dijo: ´´Viajamos toda la noche y durante el día hasta el mediodía, cuando no se podía divisar a nadie en el camino (debido al severo calor) Luego apareció una gran roca que proyectaba sombra. Entonces desmontamos ahí, nivelé el lugar y lo cubrí con hierbas secas para que el Profeta pudiera dormir. Le dije: ´´Duerme, Mensajero de Allah, que te cuidaré. Entonces se durmió y salí a vigilar. De repente, vi un pastor con sus ovejas acercarse a la roca buscando sombra. Cuando llegó le pregunté: ¿A quién perteneces, niño? respondió: Pertenezco a un hombre de Medinah -o La Meca- Dije: ¿Tienen leche tus ovejas? dijo: Sí. Agarró una oveja y le pedí que limpiara sus tetillas de toda suciedad. El pastor ordeñó un poco de leche en un recipiente de madera y junto a un odre de agua se lo ofrecí al Profeta para que bebiera y realizara la ablución. Fui hacia el Profeta no queriendo despertarlo pero cuando llegué ya había despertado, entonces derramé agua en el recipiente hasta que se enfrió y dije: ¡Bebe, Mensajero de Allah! Bebió hasta que estuvo satisfecho. Luego preguntó: ¿Ha llegado la hora de nuestra partida? le dije: sí. Entonces, salimos después del mediodía". (Sahih Al-Bujari 1/510)

2.-- Cuando una persona preguntaba a Abu Bakr acerca de la identidad de su noble compañero, le respondía que era un hombre que le guiaba en su camino. El que preguntaba pensaba que Muhammad era un guía en término de camino pero Abu Bakr se refería al guía que conduce hacia la virtud. (Sahih Al-Bujari 1/556)

3.-- Fueron perseguidos por Suraqah ibn Malik. Suraqah dijo: ´Cuando estaba presente en una de las asambleas de mi tribu Banu Mudliy, un hombre de ellos se acercó a nosotros y dijo: ¡Suraqah! Sin duda he visto algunas personas a lo lejos, en la ruta que bordea el mar y pienso que son Muhammad y sus compañeros. Suraqah agregó: Yo pensé lo mismo. Pero dije: No, no son ellos, tú has visto a tal y tal persona que las vimos partir. Permanecí en la reunión un rato y luego me fui hacia mi casa y le ordené a mi sirviente que prepare mi caballo que estaba detrás de una colina. Luego tomé mi lanza y salí por la puerta trasera ocultando la lanza como pude. Después cabalgué hasta alcanzarlos y cuando los alcancé mi caballo tropezó y me caí. Me levanté, tomé las riendas y saqué las flechas para consultarlas en el asunto, o sea si debía seguir o no, saliendo la que yo no quería. Pero monté nuevamente sin darle importancia. Cuando escuché la recitación del Corán por el Mensajero de Allah quien no miró hacia donde yo estaba, pero sí lo hizo Abu Bakr reiteradas veces, de repente, las patas de mi caballo se hundieron en la arena y me caí. Lo golpeé para que se levante y con dificultad sacó las patas de la arena causando una polvareda. Nuevamente consulte las flechas y salió aquello que yo no quería. Entonces los llamé para sentirme seguro. Se detuvieron y monté hasta alcanzarlos. Cuando vi lo que me sucedió por tratar de dañarlos pensé que la causa del Mensajero de Allah (El Islam) triunfaría. Entonces le dije: ´Tu pueblo ha puesto una recompensa por tu cabeza´ y también les informé de todos los planes que la gente de La Meca había hecho en su contra. Luego les ofrecí comida pero no la aceptaron, y el Profeta dijo: ´´No le informes a nadie sobre nosotros´ Luego le solicité que escriba para mi un acuerdo de paz y seguridad. Entonces le dijo a Amer ibn Fuhairah que lo escribiera y después siguió su camino´´ (Sahih Al-Bujari 1/516)

En una versión narrada por Abu Bakr dice: ´´Emigramos bajo la persecución de los Quraishíes. Ninguno nos alcanzó excepto Suraqah ibn Malik montando su caballo. Dije: ´Mensajero de Allah, esta persona nos atrapará´ El Profeta dijo: ´No te aflijas, ciertamente Allah está con nosotros´.

4.-- Continuaron el viaje hasta llegar a dos solitarias carpas que pertenecían a una mujer llamada Umm Ma´bad Yuza´iah. Ella era una amable señora que se sentaba en la puerta de su tienda con un manto extendido preparado para cualquier viajero que pasara por allí. Fatigado y sediento, el Profeta y sus compañeros desearon refrescarse, comer y beber leche. La dama les informó que poseía una cabra pero no tenía leche. Había sido un año sin lluvias. El Profeta tocó las ubres de la cabra invocando el Nombre de Allah y suplicándole. Para el asombro de todos empezó a brotar leche. El Profeta le ofreció a la señora de la casa y compartió el resto con sus compañeros. Antes de partir, ordeñó la cabra de nuevo, llenó un recipiente y se lo entregó a Umm Ma´bad. Más tarde, llegó su marido con las pocas cabras que apenas tenían leche y se sorprendió al ver la leche en su casa. Su esposa le contó lo ocurrido, que un hombre bendecido había pasado por allí y después le detalló su aspecto físico y sus modales exquisitos. En ese momento Abu Ma´bad se dio cuenta que era el hombre que Quraish estaba buscando y le pidió a su esposa que le dé una completa descripción de él. Entonces le describió de una forma fascinante contándole a su marido de su apariencia y de su carácter impecable.

Abu Ma´bad, después de escuchar a su esposa, expresó su deseo de acompañar al Profeta siempre que fuera posible y reiteró su admiración componiendo una poesía que repercutió en toda La Meca a tal punto que la gente pensó que un yinn le dictaba tales expresiones. Asmá, la hija de Abu Bakr escuchando esas palabras, se enteró de que los dos compañeros estaban encaminados hacia Medinah. (Zad Al-Ma´ad 2/54. Esta historia la registró Al-Hakim afirmando que es auténtica como también dijo Adh-Dhahabi 3/9-10 y Al-Bagauí la registró en Sharh As-Sunnah 13/264)

El corto poema empezaba con el agradecimiento a Allah por haberles dado la oportunidad de hospedar al Profeta Luego describía las bendiciones que recibían los corazones de los Compañeros del Profeta y terminaba (el poema) con una invitación para toda la humanidad a que vean por sí mismos la cabra de Umm Ma´bad y el recipiente con leche ya que todo esto era una prueba de la veracidad del Profeta .

5.-- En su camino a Medinah, el Profeta se encontró con Buraidah ibn Hasib Al-Aslami junto a ochenta personas aproximadamente. Todos aceptaron el Islam y el Profeta rezó con ellos la oración de la noche. Buraidah permaneció en la tierra de su gente hasta que el Profeta volvió de la batalla de Uhud.

´Abdullah ibn Buraidah contó que el Profeta solía ser optimista, y cuando Buraidah, junto a setenta personas de la tribu de Sahm, se encontraron con él mientras montaba, le preguntó: ´´¿A qué tribu perteneces?´´. Respondió: ´A la de *Aslam´ (*lo más seguro en árabe) Luego le dijo a Abu Bakr ´´Entonces estamos seguros´´.Después le preguntó: ´´¿A qué familia?´´ Respondió: ´De Banu Sahm´ (Sahm significa flecha en árabe, literalmente es: los hijos de la flecha) Entonces le dijo a Abu Bakr ´´Tu victoria ha llegado´´ (Usud ul Gâba 1/209)

6.-- El Mensajero de Allah pasó por Abu Aus Tamîm ibn Haÿar o Abuamim Aus Ibn Haÿar Al-Aslami en Quhdawat entre Al-Shuhafah y Harsha en Al-´Arsh. Abu Aus vio como arrastraban sus provisiones, lo cual dificultaba la marcha de su camello, entonces, les ofreció su propio camello para tal fin y envió un muchachito llamado Mas´ûd para colaborar con ellos. Los acompañó para asegurarse que llegaban a salvo a Medinah. Cuando los paganos vinieron el día de Uhud, Aus envió a Mas´ud ibn Naydah de Al-Arash para que informara al Mensajero de Allah sobre sus movimientos. Abrazó el Islam después de que el Mensajero de Allah llegó a Medinah, mientras aún vivía en Al-´Arsh. (Usud ul Gâba 1/273 y Ibn Hisham 1/491)

7.-- Fue durante este transcurso que se encontraron con Az-Zubair que regresaba con una caravana de musulmanes volviendo de Siria. Se saludaron con mucha emoción y Az-Zubair les obsequió dos vestimentas de color blanco que aceptaron agradecidos. (Sahih Al-Bujari 1/554)

5. o Qubá

El lunes 8 de Rabi´ Al-Auual, el decimocuarto año de la Profecía, equivalente a septiembre del año 622, el Mensajero de Allah llegó a Qubá. (Rahmat al-lil´alamin 1/102 . En ese día alcanzó los 53 años de edad)

´Uruah ibn Az-Zubair dijo: ´Cuando los musulmanes de Medinah se enteraron de las noticias de la salida del Mensajero de Allah de La Meca empezaron a frecuentar la zona de Harra todas las mañanas. Lo esperaban hasta que el calor del día los obligaba a volver. Un día después de haber esperado mucho tiempo, volvieron a sus casas, y cuando retornaban un muchacho de la gente del libro subió a uno de los fuertes y vio al Mensajero de Allah y a su Compañero vestidos de blanco apareciendo por el desierto. El no pudo evitar gritar: ´¡Oh vosotros Árabes! Aquí está el gran hombre que estabais esperando´. Entonces los musulmanes se apresuraron en ir a recibir al Mensajero de Allah en lo alto de Harrah. (Sahih Al-Bujari 1/555)

Ibn Al-Qaiem dijo: ´Los gritos de Allahu Akbar (Allah es el más grande) resonaron entre Banu Amr ibn Auf y los musulmanes eufóricos y alegres por su llegada salieron a recibirlo. Salieron a darle la bienvenida que merecía. Todos lo rodearon y la serenidad lo envolvió mientras que Allah subhana wa ta´ala le revelaba la siguiente aleya:

´´Ciertamente Allah es su Protector, y Gabriel, y los piadosos entre los creyentes´´ ( 66: 4 )

Uruah ibn Az-Zubair dijo: ´El Profeta se dirigió con ellos hacia la derecha rumbo a Banu Amr ibn Auf, y esto ocurrió durante un lunes de Rabi´ Al-Auual. Abu Bakr recibía a la gente mientras el Mensajero de Allah permanecía sentado en silencio. Algunos de los Ansar que fueron y todavía no habían visto al Mensajero de Allah empezaron saludando a Abu Bakr -radia Allah anhu-. Cuando el sol empezó a molestar, Abu Bakr cubría al Mensajero de Allah -salla Allah aleihi wa salam- con una tela y la gente se percató de cual de los dos era el Mensajero de Allah al Mensajero de Allah (sahih Al-Bujari 1/555)

Era un día muy especial en Medinah. Muhammad permaneció en Qubá con Kulzum ibn Al-Hadm, un hospitalario jefe de la tribu de Amr Ibn Auf. ´Ali permaneció en La Meca tres días para devolver a los dueños de las cosas que le habían confiado al Profeta después de eso emprendió su emigración para alcanzar al Profeta en Qubá. (Zad Al-Ma´ad 2/54; ibn Hisham 1/ 493)

El Mensajero de Allah permaneció en Qubá cuatro días, de lunes a jueves. Construyó una Mezquita y rezó en ella. Esta fue la primera Mezquita después del comienzo de la Profecía. El quinto día, el viernes, por la orden de Allah -subhana wa ta´ala- partió junto a Abu Bakr . Mandó un mensaje a sus tíos maternos de bani An-Naÿÿar para que lo escolten a él y a Abu Bakr hasta Medinah. Fue ingresando en la ciudad en medio del cordial recibimiento de los Ansâr que marcaban su camino. Se detuvo en un lugar en el valle de Banu Salim y ahí rezó junto a cientos de musulmanes la oración del viernes. (Sahih Al Bujari 1/555 y 560; Zad Al-Ma´ad 2/55 y Ibn Hisham 1/494)

6. o Entrando a Medinah

Mientras, las tribus y familias de Medinah competían unas con otras para hospedar al noble visitante en sus hogares. Los niños y niñas medinenses entonaban bellos versos de bienvenida acompañados de palabras de obediencia a la religión de Allah y a Su Profeta .

Aunque no eran ricos, todos los Ansar querían hospedar al Mensajero en sus casas. Rodeaban la camella de Muhammad y todos los jefes de la ciudad vestidos con sus mejores prendas decían: ´Quédate aquí, Oh Mensajero de Allah hospédate con nosotros´. Pero Muhammad les respondía con cortesía y amabilidad: ´´Dejad que (la camella) siga su camino ya que está cumpliendo una orden (de Allah -subhana wa ta´ala) " .

La camella avanzó y se arrodilló en el sitio donde sería construida la Mezquita del Profeta. Él no desmontó hasta que la camella se levantó y siguió adelante para luego volver al mismo lugar donde se había arrodillado. Aquí se hospedó en un lugar perteneciente a Banu Naÿÿar, una tribu emparentada con el Profeta por parte materna. El afortunado fue Abu Aiiûb Al-Ansari, que lo llevó a su casa y As´ad ibn Zurarah tomó las riendas de su montura mientras estaba sobre ella. (Ibn Hisham 1/494-496 y Zad Al-Ma´ad 2/55)

En la narración de Anas registrada por Al-Bujari el Profeta dijo: ´´¿Cuál es la casa más cercana de mis parientes?´´ ,Abu Aiiub dijo: ´¡La mía, Mensajero de Allah! Esa es mi casa´´. El Profeta le dijo: ´´Ve y prepárame un lugar para que pueda descansar´´. Abu Aiiub dijo: ´Vengan (ambos, el Profeta y Abu Bakr ) con las bendiciones de Allah´´. (Sahih Al-Bujari 1/556)

Después de unos pocos días, arribaron la esposa del Profeta Saudah, con sus dos hijas, Fâtimah y Umm Kulzum y Usama ibn Zaid, Umm Aiman, ´Abdullah (el hijo de Abu Bakr) con los miembros de la casa de Abu Bakr con los que iba ´Aishah , Zainab no pudo emigrar y permaneció con su marido Abi Al-´As hasta la batalla de Badr (Zad Al-Ma´ad 2/55)

´Aishah dijo: Cuando el Mensajero * de Allah llegó a Medinah, había un brote de fiebre y muchos estaban afectado por la enfermedad, entre los cuales estaban Abu Bakr y Bilal entonces los fui a ver y dije: ´Padre mío, ¿Cómo te sientes? Bilal ¿Cómo te sientes? cuando la fiebre de Abu Bakr empeoraba decía: ´Todos están con vida entre su gente a pesar de que la muerte está más cerca de él que el cordón de sus zapatos´. Y cuando la fiebre afectaba a Bilal decía en voz alta: Me gustaría estar toda la noche en un valle donde adquirir Idhjir y Yalil (dos clases de hierba de buen aroma) me gustaría beber un día el agua de Mijannah y Shamah y Tafil (Montañas cerca de la Meca) Fui a contarle al Mensajero de Allah el estado de enfermedad tan grave que padecían y que la fiebre los hacía delirar. El Mensajero de Allah dijo: ´´¡Allah! haznos amar a Medinah como hiciste que amemos a La Meca, haz saludable y bendito su clima y sus mercancías y llévate la fiebre a Al-Yuhfa**´´ (Sahih Al-Bujari 1/588)

* Allah subhana wa ta´ala protegió de esas fiebres al Mensajero de Allah .

** Un lugar lejano del Norte.