LAS VIRTUDES DE LA NOCHE DEL DECRETO

A partir de la emigración (héjira) del Profeta de Dios a Medina, la población árabe de la ciudad (había también judíos), se islamizó totalmente en pocas semanas. Lugo de diez años de persecución en La Meca , a partir del inicio de misión profética de Muhámmad hasta su emigración a Medina, llamada hasta entonces Yathreb.

En Medina comenzó a formarse una sociedad islámica ejemplar basada en la legislación coránica y los juicios del Profeta .
En las sociedades tradicionales, el templo es el centro alrededor del cual gira la vida. La construcción de la mezquita en Medina fue la primera preocupación del Profeta .

De esa forma quedó organizada la vida espiritual de la nueva sociedad, pudiendo todos elevar sus plegarias en forma comunitaria y abiertamente, y con entera libertad.

Dice Dios en el Corán: “Buscad apoyo en la paciencia y la oración”.

EL LLAMADO A LA ORACIÓN , ADHÁN

A principio no sabían los musulmanes cómo convocar a la oración, simplemente alguno pregonaba “Es la hora de la oración”. Algunos pensaron en usar trompetas o campanas, pero no agradó eso al Profeta . Una noche Ómar ibn al Jattab y Abdullah ibn Zaid ibn Thá´labah tuvieron el mismo sueño. Ambos oyeron el adhán tal como lo conocemos hoy. “Allahu ákbar Allahu ákbar Allahu ákbar Allahu ákbar, ásh hadu an lá iláha illa Allah, ásh hadu an lá iláha illa Allah, ásh hadu anna Muhámmadan rasúlullahi, ásh hadu anna Muhámmadan rasúlullahe, háiia ´ala asssalah, haiia ´ala assalah, Allahu ákbar Allahu ákbar, lá iláha illa Allah” (Dios es el más grade, cuatro veces, doy testimonio de que no hay más dios que Allah, dos veces, doy testimonio de que Muhámmad es el mensajero de Dios, dos veces, venid a la oración, dos veces, venid al éxito, dos veces, Dios es el más grande, dos veces, no hay más dios que Dios):
Al oír el Profeta el relato del sueño, lo consideró una inspiración y lo aprobó.
La relación entre los medinenses y los emigrados mecanos fue desde el principio cordial y de hermandad, conviviendo y comiendo juntos.

La relación entre los musulmanes y no musulmanes era armoniosa, y se apliaba la máxima del Profeta : “Ama para los demás, lo que amas para ti mismo”.

HOSTILIDAD DE QORÁISH. LA BATALLA DE BADR

Los politeístas de La Meca quedaron con rencor luego de su fracaso en eliminar al Profeta . Muchos musulmanes de La Meca huían a Medina, y esto los enfurecía.

Decidieron atacar a los musulmanes en Medina luego que estos interceptaron algunas caravanas que llegaban de Siria, y no pasó mucho tiempo hasta que se produjera la primera batalla en Badr, en las inmediaciones de Medina.

La batalla de Badr fue el primer triunfo militar de los musulmanes, que con unos 300 combatientes vencieron a los qoraishitas, unos mil hombres. Los politeístas sufrieron una derrota aplastante y terminaron huyendo.

El triunfo de Badr marca un hito importante en la historia del Islam, los musulmanes se sienten fuertes a partir de ese momento, en cambio los qoraishitas quedan perplejos y confusos.

Por su parte, los judíos preparaban su ofensiva armada, Kaáb ibn al Áshraf, jefe de la tribu de Bani Qainuqa´ comenzó a conspirar con los de Qoráish. Le dijo al Profeta que ellos no eran como los qoraishitas y lo desafió a ir a la guerra, y Muhammad los sitió en sus castillos en 624, y al cabo de 15 días estos se rindieron, ofreciendo entregarle sus castillos a cambio de que les permitiera marcharse a Siria, lo cual fue aceptado por el Profeta. Los de Qoráish se sintieron humillados por la derrota de Badr y organizaron otra campaña.

LA BATALLA DE ÚHUD

La guerra se tornó entre los musulmanes y Qoráish un asunto de vida o muerte. Abu Sufián, el gobernador de La Meca convocó a los aliados de Qoráish a formar un ejército. Los preparativos duraron un año, y organizaron un ejército de tres mil soldados bien pertrechados. También había un pequeño batallón de mujeres dirigido por Hind, esposa de Abu Sufián. El encuentro fue violento, el Profeta resultó herido con lo cual creyendo que había sido muerto, los musulmanes se desanimaron, y si bien no fueron derrotados, ya que hicieron retroceder a lo qoraishitas, no fue tampoco un éxito.

LA EXPULSIÓN DE BANI NADÍR

Cuando regresó el Profeta a Medina, mandó un ultimátum a los de Bani Nadir, aliados de Quraish en Úhuud, de que debían abandonar la ciudad en diez días. Los Banu Nadir, lejos de aceptar, se prepararon para el combate, y retaron al Profeta al combate.
Los musulmanes los sitiaron en su fortaleza, hasta que al cabo se rindieron. Las condiciones fueron que debían abandonar la Península Arábiga llevándose todos sus bienes muebles, era el año 625.

LA VUELTA DE BADR

Al año de la primera batalla de Badr, Abu Sufián, trató de evitar la guerra, pero al fin, presionado fue a Badr con un gran ejército de miles de hombres, y los musulmanes les salieron al encuentro, pero al fin no se produjo lucha alguna, y los qoraishitas volviern a La Meca.

LA BATALLA DE LA TRINCHERA

En ella se reúnen todas las tribus de la Península en contra de los musumanes, con la complicidad de los judíos de Medina. Cuando llegaron las noticias, Muhámmad convocó a una asamblea para decidir la estrategia, y en ella Salmán aconsejó cavar una trinchera al norte de la ciudad. Los de Bani Qoraizah se aliaron con el Profeta , y durante un mes excavaron la trinchera, en lo cual participó el Profeta con un pala.

Cuando llegó el ejército aliado, de unos diez mil hombres, no pudo cruzar la trinchera, y acamparon. Huai ibn Áhtab, jefe de tribu aliado a los qoraishitas, presiono a los de Bani Qoraiza para que traicionaran a Muhámmad . Los aliados trataron de sitiar la ciudad durante dos semanas, al cabo de las cuales los aliados quedaron sin provisiones. Abu Sufián mando entonces a decir a los de Bani Qoraiza que se prepararan a atacar el día siguiente, pero le contestaron que no podrían por ser sábado. Ante tantos reveses, Abu Sufián ordenó retornar a La Meca , sin haberse producido ningún enfrentamiento. Luego de esto los musulmanes sitiaron a los desleales de Bani Quraizah exterminando a la mayor parte de ellos.

TRATADO DE HODHEIBIYAH

Luego de cinco años, imaginando el Profeta que iba a La Meca en peregrinación con un grupo de musulmanes, consideró que era el momento de poder ir a su ciudad natal sin que Qoráish le impidiera el paso. Cuando se acercó la fecha de la peregrinación, preparo un grupo de 1500 hombres desarmados, solo llevaban un sable cada uno, y 70 camellos cargados con donaciones para los pobres. Se pusieron pues en camino hacia La Meca , pero al saberlo lo qoraishitas decidieron impedirles el paso. Al enterarse el Profeta de la decisión de Qoráish cambió de rumbo hacia Hodheibíiah. Lo esperaba allí una delegación de Qoráish, quienes le preguntaron qué quería hacer en La Meca , a lo cual respondió que el propósito era cumplir con la peregrinación. “No hemos venido a enfrentarnos con nadie”, les dijo. Pero los Qoraishitas no aceptaron.

El Profeta decidió avanzar de todos modos, y todos juraron avanzar, espada en mano. Al enterarse Qoraish de eso, dijeron que se habían equivocado al prohibirles la entrada y mandaron otra delegación para concertar una paz, encabezada por Sahl ibn Amr. Se redactó el siguiente documento:

“Estas son las condiciones acordadas por Muhámmad ibn ´Abdullah por una parte, y por Sahl ibn ´Amer por la otra:
o No habrá guerra por diez años, en los cuales toda la gente gozará de paz.
o Si alguien de los qoraishitas se refugiara sin autorización de su señor en territorio de Muhámmad, este deberá devolverlo a Qoráish, y si alguien de los musulmanes se refugiara en teritorio de Qoráish, no está obligado Qoráish a devolverlo.
o La hostilidad entre ambas partes queda como antes, sin que se pueda cometer actos de sorpresa o traición
o Quien deseare aliarse con Muhámmad será libre de hacerlo, y quien con Qoráish, también lo podrá hacer.
o No entrará este año en La Meca , pero podrá hacerlo el año siguientecon quien quisiera y estará autorizado a permanecer tres días.
o Las únicas armas que podrán llevar los adictos de Muhámmad al entrar a la Meca serán sólo las espadas, y dentro de sus vainas.
Firmaron ambos el documento con la firma de testigos, y repartieron a los pobres el cargamento de los camellos, volviendo luego a Medina.

Durante esos diez años de paz, el Profeta se dedicó a consolidar la nueva sociedad y el nuevo estado, y a enviar misivas a los gobernantes de Persia, el Imperio Bizantino y Egipto, invitándoles al Islam.

LA BATALLA DE JÁIBAR

El último reducto en la Península Arábiga era Jáibar, donde tejían conspiraciones contra los musulmanes, hasta que un día supo el Profeta que preparaban un ataque a Medina con un ejército bien pertrechado. Decidió el Profeta adelantárseles y luego de reunir un número de combatientes marchó a Jáibar. Tres fortalezas fueron sitiadas. Se libraron batallas, los musulmanes tenían además de arqueros, numerosas catapulta y tomaron tres castillos haciendo prisioneros a numerosas personas entre ellos su jefe Huiai, su hija Safiyah quien se convirtió al Islam y pidió al Profeta que la tomara como esposa, convirtiéndose así en una de las madres de los creyentes.

Los castillos restantes capitularon, y muchos de los judíos se quedaron en el estado islámico como ciudadanos tributarios, pero el resto abandonó la Península.

De esta manera quedó afianzado el Islam. El nuevo estado comenzó a prosperar en fuerza y en su economía . A pesar de eso, el Profeta Muhámmad siguió viviendo una vida de austeridad, humildad y pobreza, no dejando al morir, a los sesenta y tres años, mas que un humilde bastón y su mula gris. Él había manifestado repetidamente que los profetas no dejan herederos, por lo cual su compañero Abu Bakr , ahora el primer califa, dio el bastón y la mula a un pobre en caridad.

Así se marchó de este mundo el Sello de los Profetas, enviado a toda la humanidad, como dice Dios en el Corán: “Y no te hemos enviado, sino como misericordia para con la humanidad (o para con el universo)”

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